La obesidad constituye un problema de salud en todo el mundo, cuya incidencia ha aumentado a través de los años.

El sobrepeso y la obesidad son definidas  por la Organización Mundial de la Salud (OMS) Como la acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

El sobrepeso es un estado que tiene varias enfermedades asociadas, entre ellas las de tipo  cardiovasculares, respiratorias y endocrinas, como el colesterol, la diabetes o la hipertensión, y a nivel mecánico el sobrepeso conlleva una falta de movilidad articular.

De acuerdo al  IMC (índice de masa corporal), la OMS identifica el sobrepeso y la obesidad  en adultos de la siguiente manera:

  • sobrepeso: IMC igual o superior a 25
  • obesidad: IMC igual o superior a 30

En el caso de los niños, es necesario tener en cuenta la edad al definir el sobrepeso y la obesidad.

Niños menores de 5 años

  • El sobrepeso es el peso para la estatura con más de dos desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS.
  • La obesidad es el peso para la estatura con más de tres desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS.

Para  los niños de 5 años hasta jóvenes de 19, el sobrepeso y la obesidad se definen de la siguiente manera:

  • El sobrepeso es el IMC para la edad con más de una desviación típica por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS.
  • La obesidad es mayor que dos desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS.

Riesgos de la Obesidad

La doctora Mali Alzamora, directora nacional de Medicina Familiar de la CSS, indica que “en cuanto a los riesgos propios de la persona obesa, existen múltiples situaciones que se asocian al componente de obesidad”.

Señala Alzamora que “la obesidad es una enfermedad, categorizada así por la Organización Mundial de la Salud, lo que puede incrementar el riesgo de padecer de diabetes, alteración de lípidos (colesterol), presión arterial, sobrecarga en las articulaciones (limitación funcional al caminar), entre otras condiciones.”              

Recomendó para la prevención de esta condición médica, la adecuada nutrición, llevando un control del peso, una alimentación saludable, sin excesos de grasas saturadas, en porciones adecuadas, con control calórico, con el apoyo de un nutricionista.

Además de una correcta alimentación es importante  realizar actividades  físicas y ejercicios de forma regular.

Definió la actividad física como “todo aquello que nos permite quemar calorías, realizando una labor, ya sea en casa, subiendo o bajando escaleras, que implique sudoración y movimiento”.

Igualmente se refirió al ejercicio como “la realización de forma regular de una actividad física, de manera organizada, de 30 a 60 minutos, para tener reducción de peso, ajustando a la capacidad cardiopulmonar de cada persona, para ir incrementando en el tiempo.

Sugirió que si es un paciente sedentario que empieza a realizar ejercicios, luego de la evaluación médica, debe hacerlo poco a poco, para luego ir  incrementando el tiempo.

A la vez, recomendó para las personas que están en sobrepeso realizar ejercicios 45 minutos, 5 veces a la semana,  en caso de que la persona tenga obesidad, ir aumentando hasta llegar a los  60 minutos, de manera progresiva.

Ejercicios recomendados a personas con obesidad

Los pacientes con sobrepeso u obesidad pueden participar en un programa de ejercicios físicos, a excepción de los que padezcan obesidad extrema y que tengan alguna enfermedad cardiaca, pulmonar o metabólica descompensadas.

Las personas obesas al hacer ejercicios pueden lesionar sus articulaciones, por lo que la recomendación es hacerlos  luego de seguir las recomendaciones de un profesional.

En tal sentido, el Lcdo. Josip Espinosa, fisioterapeuta de la Caja de Seguro Social, cita  un artículo de  OMS que recomienda para prevenir las enfermedades crónicas incluyendo la obesidad: “realizar 150 minutos semanales  de actividad física de baja intensidad o 75 minutos por semana de ejercicios que requieren mucha intensidad”.

Aclara que dentro de los ejercicios de baja intensidad recomienda  “caminar y trotar, en jornadas de 30 minutos por día, cinco días a la semana, de manera progresiva, tomando en consideración que cada caso es diferente a otro y va de la mano con una adecuada alimentación.”

Agregó el licenciado Espinosa que “la persona debe ir bajando poco a poco, de allí que le recomendemos ejercicios sencillos, adaptándose poco a poco​, ya que si inicia haciendo ejercicios más complejos como el caso del crossfit, en donde la persona puede lesionar sus  tobillos, rodillas o ligamentos, entre otras partes.”

Igualmente, destacó la importancia del calentamiento previo al ejercicio y los estiramientos posteriores, e ir bajando el ritmo y la intensidad de los mismos  hasta finalizar, para evitar lesiones.

Destacó Espinoza que existe un proceso de recuperación después del ejercicio, en los que se puede sentir dolor en las rodillas, tobillos, etc, para esto se pueden aplicar compresas frías para ir desinflamando las articulaciones  y retomando los ejercicios.

De igual manera, recomendó el uso de máquinas elípticas, las cuales indicó que no maltratan mucho las articulaciones, a la vez que señaló que las pesas bien utilizadas y con la ayuda de un preparador físico, son buenas para tener fuerza y tonificación en los músculos, lo que garantiza una mejor capacidad funcional, añadió el fisioterapeuta.

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