El pasado 12 de diciembre se conmemoró una fecha no muy conocida por muchos, el “Día Internacional de la Disfagia”, con el objetivo de concienciar sobre este trastorno que afecta a una gran cantidad de la población, el cual consiste en la dificultad para tragar la comida y las sustancias líquidas de manera natural, trayendo como consecuencia la necesita de la atención inmediata de un especialista.

El fonoaudiólogo Fitzgerald Naanes, de la Policlínica​ “Dr. Carlos N. Brin”, explicó que la disfagia, generalmente, es causada por problemas nerviosos o musculares, puede ser dolorosa (odinofagia), y es más común en personas mayores y bebés. Existe una amplia gama de posibles causas de la disfagia; si solo ocurre una o dos veces, probablemente no haya un problema subyacente grave, pero, si ocurre con regularidad, debe ser examinado por un médico y especialista.

La deglución (el paso de los alimentos u otras sustancias desde la boca hacia el estómago) involucra varios músculos y nervios diferentes, es un proceso complejo. La disfagia puede ser causada por una dificultad en cualquier parte del proceso de deglución y hay tres tipos generales de disfagia:

  • Disfagia orofaríngea: existe una alteración en la fase oral o faríngea. En la misma se produce una dificultad en el inicio de la deglución o transportar el bolo alimenticio desde la boca hasta la entrada del esófago. Suele estar muy relacionada con casos de trastornos neurológicos, algunos tipos de cáncer oral, alteraciones músculo-esqueléticas como distrofias, procesos posquirúrgicos o intubación endotraqueal, o secundarias a tratamientos de quimioterapia o radioterapia, entre otros.

Hay sensación de dificultad para tragar, de atasco del alimento en la base de la garganta, de modo que necesita carraspear para limpiarla o se puede sentir la necesidad de toser después de tragar.

  • Disfagia esofágica: hay una alteración en la fase esofágica que incluye el paso del alimento hacia el estómago. Este tipo de disfagia en la mayoría de los casos se encuentra más relacionada con alteraciones motoras o estructurales del tipo de masas cancerosas situadas en posiciones más bajas junto al esófago o hernia de hiato.

La sensación de atasco del alimento es en el pecho o zona torácica.

Según la relación entre la sustancia ingerida y la dificultad, se pueden clasificar en:

  • Disfagia a líquidos: Se observa cuando hay una dificultad para ingerir líquidos, tales como agua, leche, zumos o caldos, que producen al paciente en muchas ocasiones tos, o incluso el paso del líquido a la vía respiratoria.
  • Disfagia a solidos: Se presenta cuando hay una dificultad para tragar alimentos sólidos y se necesita triturar el alimento y consumirlo en forma de puré.
  • Disfagia mixta: Dificultad para consumir líquidos y alimentos sólidos

Vale la pena señalar que el dolor al tragar (odinofagia) es diferente a la disfagia, pero es posible tener ambos al mismo tiempo. Y globus es la sensación de que algo se atora en la garganta, añadió Fitzgerald Naanes.

Algunos síntomas relacionados con la disfagia son:

  • Molestia o dolor al momento de ingerir los alimentos.
  •  Una sensación de que los alimentos no bajan hacia la zona del esófago y quedan atapados en la garganta y en el pecho.
  • Presencia de voz ronca.
  • Se puede presentar lo que se conoce con el nombre de regurgitación, que es el retorno de los alimentos a la cavidad bucal.
  • Acidez estomacal.
  • Puede haber presencia de tos.
  • Sensación de asfixia.
  • Pérdida de peso de forma repentina.

Diagnóstico de la disfagia

Debido a la gran variedad de causas detrás de una disfagia, el especialista tendrá que llevar a cabo un minucioso trabajo para diagnosticar el problema, y cuál es el tratamiento más efectivo para evitar cuadros médicos más graves, ya no solo por la enfermedad en sí, sino por las posibles consecuencias que esta pueda acarrear.

En un primer momento, el otorrino recabará información sobre cuándo y cómo sucede esa dificultad para tragar, así como cuáles son los alimentos que más problemas causan al paciente.

Si es preciso, el otorrino brindará referencia para una exploración instrumental más precisa para realizar el diagnóstico, como son los rayos X (videofluroscopia) y/o la endoscopia. Durante los rayos X, el paciente debe ingerir una solución inofensiva de bario, que permitirá ver el movimiento de los fluidos dentro de la faringe y esófago, así como las posibles obstrucciones.

Intervención

Una vez el otorrino confirma su diagnóstico de disfagia orofaríngea, es enviado al fonoaudiólogo, quien realizará su valoración y determinará las posibles causas de la disfagia, para luego realizar su plan de intervención y lograr la correcta deglución del paciente, garantizando que su alimentación sea eficaz, efectiva y eficiente.  Si el diagnóstico es de disfagia esofágica, el tratamiento, generalmente,  es quirúrgico; por lo que el otorrino referirá el paciente a los especialistas pertinentes, para su valoración y tratamiento.

En caso de tener alguno de los síntomas antes descritos, por favor acercarse a su policlínica más cerca.

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