La Extensión del Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE), en la provincia de Chiriquí, dedica parte de su accionar a capacitar a los padres y madres de familia en huertos caseros para mejorar su economía.

Este proyecto de huertos nace en el departamento de Trabajo Social en el 2018, pero era inicialmente un proyecto de “Huerto Escolar” y se dio porque había un amplio grupo de madres de familia que viajaban de lejos y no podían retornar a sus casas mientras sus niños recibían las atenciones pedagógicas y las terapias de los especialistas, y de esta forma, además, se involucraba a los padres y madres en el apoyo a la escuela, explicó la profesora Mirta Murillo, directora de la Extensión de Chiriquí.

Por su parte, la licenciada Hilary Araúz, trabajadora social, expresó que en el 2020, la aparición de la pandemia del Covid-19, las obligó a reestructurar el modelo de “Huerto Escolar” y empezar a trabajar en el modelo de “Huertos Caseros”.

“La finalidad del huerto casero es mejorar la ingesta de alimentos, fomentar el trabajo familiar colaborativo, ayudar a reducir gastos en el núcleo familiar ante la difícil situación económica que se atraviesa en el país  y de paso, contribuir con el cuidado del medioambiente”, sostuvo la funcionaria.

La trabajadora social enfatizó que hasta el momento 7 familias de diferentes lugares de la provincia como los Potrerillos Abajo, en Dolega, David centro, Bágala, en Boquerón y El Bongo en Bugaba, están participando de este proyecto; pero añadió, que ya se están sumando 7 familias más.

Es importante rescatar que los padres contribuyen con insumos personales para la siembra, tales como: maíz, ajíes, yuca, plátanos, tomates y pimientos, entre otros”, especificó la licenciada Araúz.

El equipo de trabajo social de la Extensión de Chiriquí, compuesto por las licenciadas Vielka Pitty, Hilary Arauz y Guadalupe Cáceres, proporciona a los padres de familia la asesoría técnica, producto de experiencias anteriores con los ingenieros de Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), quienes les enseñaron y las adiestraron en detalles como la confección de abonos orgánicos y la preparación de tierra para la siembra.

“Los padres de familia de la primera etapa, ya han cosechado entre otros, tomate maíz, ajíes, pimentón, remolacha y frijoles; logrando ahorrar en gastos, puesto que en casa, producto de su esfuerzo tienen insumos para su alimentación básica diaria”, detalló Hilary Araúz. 

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