El contacto personal cercano, al tocarse o darse la mano es una de las formas como la COVID-19 se puede trasmitir, por esta razón los profesionales del volante, debido a su oficio, en el que deben trasladar pasajeros y manipular dinero, pudieran ser objeto de contagio de esta enfermedad, si no toman las debidas precauciones. Igual suerte pueden correr quienes soliciten sus servicios.

El jefe de epidemiología de la Policlínica «Presidente Remón», perteneciente a la Caja de Seguro Social, Dr. Gustavo Vernaza, expuso una serie de recomendaciones para quienes se dedican a este oficio, que permitirán mejorar las medidas de bioseguridad dentro del vehículo, que es su herramienta de trabajo.

Detalló que muchos conductores de taxis laboran entre ocho y doce horas diarias, en las cuales ingresan a estos transportes selectivos muchas personas; por lo que es importante que cada vez que se baje un pasajero, deba esparcir algún tipo de desinfectante en aerosol que mate virus y bacterias, en el área en el que estuvo sentado y en otros espacios del automóvil.

Igualmente, es fundamental portar alcohol y rociárselo cada vez que tenga contacto con el pasajero cuando recibe el dinero; y además de la mascarilla quirúrgica o KN95, que usen pantalla facial.

Aunque el clima de Panamá es por lo general caluroso, indicó el Dr. Vernaza que no se debe usar el aire acondicionado, sino que se tengan los vidrios abajo, para permitir una mejor ventilación, que diluye razonablemente la presencia del virus. Destacó, además, que en Panamá hay sitios para la higienización de vehículos, y que el llevar su transporte a desinfectar es necesario, para su cuidado y el del pasajero.

Es primordial exigirle a quien ingrese al auto que tenga colocada correctamente la mascarilla, y que una vez esté dentro, no intente quitársela; además, que no permita que se sienten en el puesto del copiloto.

El Dr. Vernaza reiteró las medidas para proteger nuestra salud contra esta pandemia, como el lavado de manos, uso de gel o alcohol, distanciamiento físico, uso de mascarillas y pantallas; también, instó a no usar collares, aretes, relojes y a tener las uñas cortadas al ras, para que exista una mejor higiene.

“El miedo es una reacción y la lucha por la vida es una decisión”, concluyó

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