La Asociación de Reducción de daños por Tabaquismo de Panamá (ARDTP) y la Asociación de Fumadores y Familiares por un Panamá Libre de Humo, se suman al llamado de científicos y expertos de Estados Unidos, Reino Unido y Canadá para que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ponga fin a su ataque infundado contra la reducción del daño por el tabaco.

En una misiva científicos y expertos sostienen que “la OMS debería detenerse y reflexionar sobre el papel que está desempeñando y el daño que está causando con su oposición dogmática a tecnologías que podrían reducir en gran medida los riesgos a los que se enfrentan los mil millones de fumadores del mundo”.

De acuerdo con los defensores de las medidas para reducir la carga de muerte y enfermedad causada por el consumo de tabaco, la respuesta de la OMS es inadecuada, se basa en una ciencia defectuosa y en un análisis deficiente, y se ve comprometida por intereses especiales.

En ese sentido, subrayan que la OMS ignora las pruebas convincentes de que el vapeo está desplazando a fumar y no logra comprender la importancia de los sabores y la forma en que el vapeo funciona para los fumadores.

Además, añaden que la OMS respalda medidas para dejar de fumar que no han sido probadas y son inadecuadas, ha basado su campaña en intereses especiales arcaicos y no ha logrado entender una transición tecnológica significativa, pero está intentando bloquearla.

Subrayan que si la OMS mantiene esta posición, las posibilidades de cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3.4 de reducir la mortalidad por enfermedades no transmisibles en un tercio para el año 2030 serán muy escasas.

Forzados a consumir cigarrillos tradicionales

Al respecto, Hitler Cigarruista, presidente de la Asociación de Fumadores y Familiares por un Panamá Libre de Humo, manifestó que este es el caso de Panamá, donde actualmente hay más de 200 mil fumadores los cuales están forzados, por la ley, a fumar o consumir cigarrillos tradicionales o de combustión con todas las implicaciones que este puede generar para la salud de la persona y sus familiares. “El humo de segunda mano es más dañino para los familiares de los fumadores que el humo de primera mano que aspiran los fumadores”, destacó.

Cigarruista expresó que Panamá debe ajustar su reglamentación y permitir a los fumadores adultos obtener alternativas respaldadas por evidencia científica, las cuales puedan reducir el daño causado por el humo de los cigarrillos convencionales.

Por su parte, Tomás Sánchez, presidente de la Asociación de Reducción de daños por Tabaquismo de Panamá (ARDTP), sostuvo que prohibir los sistemas electrónicos de nicotina diseñados para ofrecer una solución menos nociva para los fumadores es condenar a muerte,y que todo panameño tienen derecho a lainformación, así como a la elección libre que vele por su salud.

“Hay evidencia sustancial que reconoce que, cambiar completamente el uso regular de cigarrillos de tabaco combustibles por sistemas electrónicos de nicotina, tiene como resultados una notable reducción de los efectos adversos a corto plazo para la salud”, puntualiza Sánchez.

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