Con la pandemia sanitaria, la digitalización, la era del metaverso y los mundos virtuales, la forma de hacer turismo llegó a un punto de quiebre. Para ser asertivos en la estrategia turística que nos demanda el entorno actual, no podemos regresar a prácticas pasadas, es clave mirar hacia adelante y, mejor aún, anticipar nuevos desafíos.

Con este enfoque, LLYC desarrolló el informe “La nueva era del turismo: de la experiencia a las emociones”, que propone una hoja de ruta frente a los riesgos y oportunidades del sector.

“Históricamente, el turismo se ha mantenido en una evolución constante, lo que ocurrió con la pandemia es que se aceleraron algunos procesos de cambio que nos enfrentan a nuevos paradigmas. Las personas no dejarán de viajar, pero sí se enfocarán más en sus emociones que en la experiencia al momento de elegir destinos, aerolíneas, hoteles y atracciones”, sostiene Anel Hernández, Directora de Stakeholders Management y Turismo en LLYC México y coautora del informe. 

Añade Hernández que el éxito de la gestión y promoción turística en adelante dependerá, en gran medida, del impulso al talento turístico, actualizando sus capacidades en línea con los nuevos desafíos.

En ese sentido, el informe propone una hoja de ruta en 10 puntos frente a los riesgos y oportunidades del sector:

  1. Inteligencia de datos para la toma de decisiones
  2. Buyer persona o el nuevo viajero
  3. Experiencia Phygital, el reto de conectar en el mundo físico y virtual
  4. Desarrollo de la comunidad,
  5. La promesa no cumplida,
  6. Sostenibilidad ligada a políticas públicas
  7. Marca destino con visión a largo plazo
  8. Transparencia para ganar confianza
  9. La creciente colaboración público – privada
  10. Turismo doméstico en el centro de las prioridades y capacitación al talento turístico para impulsar su vocación

Uno de los puntos más destacados que se desprende del informe es que la industria del turismo está agilizando su transición a la aplicación de las nuevas tecnologías que le permitan conocer a mayor profundidad los hábitos, intereses y necesidades de los viajeros, con el objetivo de generar una oferta competitiva.

Por otro lado, se destaca que, tras la pandemia, la discusión de la sostenibilidad ha ganado terreno en el turismo, puesto que ahora los viajeros optan por experiencias amigables con el medio ambiente, pero para lograr un turismo sostenible se requiere de políticas públicas a nivel nacional, con procedimientos y metas que regulen su gestión.

Al respecto, el Director General del Fideicomiso de Turismo de Los Cabos y coautor del informe, Rodrigo Esponda, considera que la sostenibilidad es más que una tendencia y necesita formar parte del ADN de los destinos turísticos y que uno de los principales ejes de acción en la sostenibilidad de los destinos, es la creación de producto turístico competitivo, atractivo y diferenciado. Este producto solo puede explotarse si se preserva adecuadamente en el largo plazo evitando que el turismo se vuelva depredador.

Turismo interno

La restricción a la movilidad y el cierre de la conectividad fue el efecto inmediato de la pandemia y como consecuencia, el flujo de turistas internacionales tuvo una caída importante. Si bien las cifras muestran una mejoría en comparación a los números de 2020, aún se debe trabajar para que los índices alcancen cifras pre-pandemia.

De acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo interno representa una oportunidad para que tanto los países desarrollados como los países en desarrollo se recuperen de las repercusiones sociales y económicas.

La organización señala que en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el turismo interno representa el 75% del gasto turístico total, mientras que en la Unión Europea el gasto del turismo interno es 1.8 veces superior al gasto del turismo entrante.

Por otro lado, se destaca que la capacitación de los proveedores de servicios turísticos también necesita transformarse para adecuarse a las nuevas exigencias del sector y para lograrlo, debe de existir una estrecha vinculación entre las necesidades del turismo y la preparación profesional o académica, ampliando y actualizando las capacidades de toda la industria, en línea con los retos presentes y futuros.

También es importante que la formación esté vinculada con el uso de la tecnología. Esto permitirá digitalizar y agilizar los procesos de capacitación y, al mismo tiempo, hacer un uso eficiente de herramientas al momento de proveer servicios turísticos.

Otro de los puntos destacados de este informe que contó con la colaboración de Josep Palau, Director General de Ideograma; Marissa Gabriela Gama Garduño, Doctora en Estudios Turísticos y Profesora e Investigadora de la Maestría en Gestión de Destinos Turísticos de la Universidad Anáhuac México – Organización Mundial del Turismo (OMT), apunta a la importancia de la participación de los gobiernos, el sector privado y la sociedad son indispensables para cambiar los modelos comerciales y las estructuras de gestión para satisfacer una demanda nueva en la actividad turística.

La sinergia a todo nivel es una de las claves para cumplir con los objetivos de desarrollo sostenibles que destaca la OMT y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

El informe completo puede ser descargado aquí: La nueva era del Turismo: de la Experiencia a las Emociones.

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