Desde el 2008 se instauró el 26 de marzo como el “Día Púrpura” o Día Mundial de Concienciación de la Epilepsia, con el objetivo de hacer un llamado e impulsar iniciativas en beneficio de la población, en relación a la enfermedad. Usted decide cómo celebrarlo, siempre y cuando lo haga usando el color púrpura. Con ropa, adornos en la cabeza, luces, pintura de uñas o participando en maratones  y otras actividades.  

En Panamá, por cada 1000 habitantes, se estima que 22 padecen de epilepsia, padecimiento del sistema nervioso, debido a la aparición de actividad eléctrica anormal en la corteza cerebral que provoca ataques repentinos y repetitivos caracterizados por convulsiones, cambios físicos o del comportamiento y en ocasiones, pérdida del conocimiento, explicó el doctor Ricardo Williams de Roux, neurólogo del Complejo Hospitalario «Dr. Arnulfo Arias Madrid» de la Caja de Seguro Social (CSS).

Agregó que las causas pueden ser muy variadas: desde causas genéticas, lesiones en el cerebro o distintas enfermedades, incluso hay pacientes que tienen epilepsia sin una causa aparente. Cabe aclarar que no es una enfermedad psiquiátrica o mental, sino que es una patología neurológica  derivada de un funcionamiento anormal esporádico de algunas neuronas.

«Hay diferentes tipos de convulsiones. Cada una causa un conjunto diferente de síntomas. Las personas que tienen convulsiones «tónico clónicas»  a menudo se ponen rígidas y luego tienen movimientos bruscos, tipo sacudidas», explicó el galeno.

Sin embargo, hay  personas que tienen otros tipos de convulsiones, tienen cambios menos dramáticos.

Por ejemplo, algunos individuos tienen movimientos temblorosos en  un  brazo o en una parte de la cara.

Otros  de repente dejan de responder y miran fijamente durante unos segundos.

Mientras que los factores de riesgo pueden ser genéticos o ser ocasionados por enfermedades del sistema nervioso (derrames, tumores, infecciones), traumas craneales y otros más.

«Habitualmente los médicos solicitamos a nuestros pacientes un electroencefalograma (EEG) para medir la actividad eléctrica cerebral y, adicionalmente, una tomografía computarizada o resonancia magnética cerebral para poder evaluar imágenes del cerebro, y así apoyarnos con el diagnóstico, manifestó el neurólogo. 

Además, debido a que algunos pacientes pueden perder el conocimiento durante una crisis epiléptica, lo que puede ocasionar caídas que deriven en traumas corporales o craneales; desarrollar infecciones pulmonares por broncoaspiración o incluso poner en riesgo sus vidas.

«Como neurólogo, siempre le aconsejo a mis pacientes que antes de hacer alguna actividad deben preguntarse a sí mismos: “¿Si perdiera el conocimiento haciendo esto, pondría en peligro mi vida o la vida de alguien más?” y que si la respuesta a esa pregunta fuera “Sí, sí me pondría en riesgo » o “Sí, podría poner en riesgo a alguien más”, entonces  no la deberían realizar».

Ejemplos de actividades que no deberían realizar: manejar (si es que han tenido convulsiones en los últimos meses), escalar o bucear. Además, recomienda evitar ingerir bebidas alcohólicas, dormir al menos 7 u 8 horas cada noche y mantener los niveles de estrés bajos

Por último, el especialista agregó que la epilepsia se trata con medicamentos anticonvulsivos.

Estos medicamentos no pueden curar la epilepsia, pero pueden ayudar a prevenir las convulsiones. 

El adecuado para cada paciente dependerá de sus convulsiones y de otros factores, por ejemplo, el sexo, edad, si tienen alergias, si usan otros medicamentos o de otras enfermedades que pudieran padecer.

Estos medicamentos funcionan bien para controlar las convulsiones en la mayoría de los pacientes.

En caso de no controlarlas, los médicos podrían sugerir otros posibles tratamientos, como dispositivos especiales, dieta cetogénica o, incluso, cirugía cerebral.

Consejos para vivir bien con esta enfermedad:

• Tome su medicamento en las dosis y en los horarios que su médico le indique.

• Duerma lo suficiente: no dormir lo suficiente aumenta las posibilidades de sufrir una convulsión.

• Evite beber alcohol o usar drogas.

• Hágales saber a sus familiares y amigos cómo ayudarlo si tiene una convulsión: pueden colocarlo de manera que no se lastime, pero no deben poner nada en su boca. Deben medir el tiempo de su convulsión y llevarlos a emergencias si la convulsión demora más de 5 minutos o si tiene 2 o más convulsiones sin despertarse entre ellas.

Cifras en el mundo

50 millones de personas viven con epilepsia, en el mundo, según la Organización de mundial de la Salud (OMS)

2.4 millones de casos se diagnostican cada año.

70% de los pacientes diagnosticados de forma oportuna pueden tener un buen control de esta condición y una buena calidad de vida.

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