Las empresas se vieron en la necesidad de implementar el teletrabajo debido a la emergencia de la pandemia mundial y ha sido una manera efectiva de realizar labores y protegerse contra el virus. Sin embargo, esta nueva conexión laboral también tiene sus complicaciones.

Muchas de las personas que trabajan desde su hogar no apagan las plataformas o herramientas digitales con las que trabajan; por el contrario,  las mantienen encendidas o con alertas durante el día. De esta manera exceden los límites de las jornadas laborales establecidos por normativas laborales y los tiempos que los médicos recomiendan para tener un estilo de vida equilibrado y saludable.

Estar en contacto con compañeros e incluso personas subordinadas en cualquier momento del día puede hace que se genere una presión para laborar jornada extraordinaria y poder finalizar los pendientes.

Vivian Rodríguez, abogada de EY Law, indica que esta situación tiene consecuencias. Los trabajadores se sienten siempre cansados, o se sienten acosados laboralmente por la jefatura o algún compañero de trabajo.

La sensación de encontrarse siempre en una jornada laboral, sin definir límites, puede afectar la vida personal de los trabajadores, pueden llegar a sufrir del síndrome definido como “burnout”. Este consiste en una fatiga crónica generada por estrés laboral. Situación que podría conllevar a que el colaborador sea atendido por riesgos de trabajo e incluso existe el riesgo de fuga de personal.

“Si la empresa no lleva controles de las horas efectivas laboradas y cumplimiento de las metas de los trabajadores, existe el riesgo de que el personal labore jornada extraordinaria, sin que la empresa realmente lo requiera y, a todas luces, sin que se remunere correctamente”, agregó Rodríguez.

En el mundo se ha introducido la noción del derecho a la desconexión de los trabajadores. Si bien, no existe en las leyes laborales panameña, lo cierto es que es un derecho que le asiste al trabajador.

La Ley 126 de 18 de febrero de 2020 que establece y regula el Teletrabajo en Panamá, no contempla el concepto de “desconexión” pero si indica que el Teletrabajador no estará obligado a laborar jornadas extraordinarias, salvo que así esté establecido en el contrato de trabajo individual.

Por este motivo, para aprovechar el teletrabajo de la manera más segura, Rodríguez repasa una serie de recomendaciones a considerar:

  1. Se establezcan mecanismos de tecnología de la información que permitan tutelar el tiempo efectivo de trabajo del personal.
  2. Se instruya al personal que la jornada extraordinaria se utiliza únicamente ante la necesidad imperante de la empresa, por lo que se le comunicará oportunamente de ser necesario que trabaje, de modo que se pueda generar un control de las horas extra laboradas.
  3. Se recuerden los límites de la jornada establecidos en los contratos laborales, así como en la ley y en caso de laborarse en jornada extraordinaria, se cancele esta de manera correcta. 
  4. Se capacite al personal para hacer un uso adecuado de las redes sociales y cualquier otra plataforma de comunicación, con el fin de no generar contingencias para la compañía.
  5. Se busque generar espacios, para que trabajadores puedan tener mejores herramientas de manejo del estrés que pueda resultar de esta nueva normalidad.
  6. Establecer reuniones de seguimiento donde se permita al personal expresar sobre las recomendaciones de mejora, con el fin de detectar conflictos y poder solucionarlos oportunamente.

Seguir estas prácticas, son una medida preventiva de conflictos, para que tanto patronos como colaboradores, puedan disfrutar del teletrabajo de la mejor manera sin que genere un conflicto legal o personal y nos podamos enfocar en cuidar de nuestra salud en esta época de crisis.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.