En estos nueve meses pasados, desde la aparición del primer caso de COVID-19 en el país, en los que se han registrado más de 3 mil muertes, el duelo se ha constituido en uno de los factores más repetitivos en muchas familias panameñas, tanto en adultos como en niños y adolescentes.

Para conocer con más detalles cómo afecta emocionalmente el duelo a muchos hogares panameños, principalmente a niños y adolescentes, en el programa radial de la Caja de Seguro Social (CSS) “Vive Saludable”, la doctora Carolina Alfú, psicóloga clínica del Hospital de Especialidades Pediátricas “Omar Torrijos Herrera”, indicó que una de las primeras cosas que se debe  tener en cuenta con los niños y adolescentes cuando se presenta  un duelo en la familia, es que ellos van a responder al mismo de acuerdo a su edad y madurez.

Agregó que hay que estar conscientes de que ellos no son adultos, son personas en desarrollo, cada uno tiene su temperamento y recursos, y de acuerdo a eso van a responder a la situación. Los niños de 0 a 3 años no tienen un concepto claro o formado de lo que es la muerte, la van a entender como un cambio de rutina, por ejemplo, si fallece el cuidador principal ellos van a responder a eso. Los que tienen entre 4 y 5 años, sí pueden entender que el familiar murió, pero no manejan el concepto de que es irreversible.

Dijo que con esos niños probablemente se presentarán conductas como preguntar si ese familiar regresará, si ese familiar allá en el cielo lo puede visitar, por ello es que siempre se les debe hablar a los niños con la verdad.

Alfú manifestó que los niños más grandes de 6 a 8 años tienen un concepto más claro de lo que es el duelo, entienden, por ejemplo, que es irreversible, pero les cuesta un poco entenderlo, hacen muchas preguntas; por lo que hay que aclararles el concepto con mucho cuidado y coherencia.

Destacó que en los niños adolescentes de 9 a 11 años y más, entienden mucho más el concepto de la muerte, saben que es irreversible, que es universal y que nos va pasar a todos, por lo que es importante hablarles con la verdad porque muchas veces los duelos complican a los niños por el mal manejo de la información por parte de los adultos.

La especialista concluyó que el manejar conceptos por parte de los padres como que el familiar se durmió, se fue al cielo, está de viaje etc., no son respuestas adecuadas; hay que decir la verdad siempre, sobre todo en estos momentos en que se presentan muertes de repente por casos de COVID-19, hay que ser claros y decirles la verdad para evitar secuelas emocionales tanto a niños como adolescentes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.